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4 Consejos para Empresas Eficientes

Estás a punto de conocer cómo comunicar tu visión y perspectiva sobre eficiencia energética a tu organización y hacer que el resto de departamentos te siga. Sigue leyendo y entérate de cuales son los consejos para empresas eficientes.

Hablamos de cómo cambiar las conductas en empresas eficientes y cómo hacer que sus empleados se vean involucrados. Cambiar dispositivos a equivalentes más eficientes energéticamente hará que tu coste energético se reduzca considerablemente, pero las acciones más económicas y rentables son esas llevadas a cabo por las mismas personas que usan los equipos de los que hablo.

Si no quieres ser eficiente con la energía que consumes, está bien. Simplemente estarás pagando bastante más de lo que te toca por obtener lo mismo. Sin embargo, si crees que puedes cambiar cosas en la empresa en la que trabajas o ya se han implementado iniciativas de eficiencia energética pero no ves convencidos a los empleados, director financiero o equipo ejecutivo, estos consejos te van a ser útiles:

1. Compartir es vivir.

¿Estás malgastando la energía cuando tendrías suficiente con la luz natural? ¿Dejas aparatos en standby? ¿No tienes ningún control del gasto energético en tu empresa?

Tanto si eres el gestor energético, el Director Ejecutivo o el fundador de la compañía, haz ver a los demás lo que puede pasar si no se actúa ante estos costes imprevistos. Y trata de convencer a los demás gestores. Tienes que saber queéempleados y clientes tienen control directo de los equipos que usan a diario, y hacerles saber cómo hacerlos funcionar eficientemente.

Si eres otro trabajador que cree en la posibilidad de reducir costes energéticos para mejorar tus condiciones laborales o la situación común de la organización, muestra interés en la empresa y en sus miembros. A fin de cuentas, todos tenéis los mismos objetivos como grupo que pertenece en el mismo negocio. Todos queréis trabajar en un ambiente laboral agradable, tener mayor reconocimiento, ser valorados, apreciados y recompensados.

El buen comportamiento comienza con una buena gestión y prácticas de negocio. Quienquiera que lea esto, asegurate de que tus compañeros lo sepan!

2. La información y recursos disponibles son esenciales.

La gente únicamente te seguirá si les haces saber tus conocimientos y percepciones, dónde estáis situados y dónde queréis ir. ¿Cuál es el fin último del proyecto? ¿Están los empleados comprometidos con ese fin?

Una buena idea para avanzar hacia la empresa eficiente es discutir estos objetivos y valores, ponerlos en común y difundirlos de la manera adecuada. Puedes hacerlo mediante:

  • Grupos de trabajo. Solicita a tus superiores la creación de un grupo de trabajo para la eficiencia energética corporativa. En él, intenta incluir a una persona de cada área o departamento.
  • Reuniones trimestrales. Plantea reuniones trimestrales en las que compartas los avances realizados, tareas pendientes y principales beneficios obtenidos con la eficiencia en la empresa.
  • Pósteres informativos. Crea posters divertidos en los que se comuniquen las políticas de eficiencia acordadas para la empresa.

 

3. La motivación es la clave del éxito.

Muestra el impacto de cada una de las acciones en los resultados. Da incentivos para involucrar a cada participante, y refleja el poco esfuerzo que una acción necesita para conseguir un cambio considerable.

En muchas empresas no será posible dar un incentivo económico, pero puedes optar por muchos otros muy motivadores. Por ejemplo, puedes crear un distintivo al “empleado más eficiente del mes”.

Otra impactante forma de mostrar los resultados es mostrar de manera visual cuánto estás ahorrando con las políticas de eficiencia. Por ejemplo, al cabo de unos meses de apagar los ordenadores y las luces, puede que tu empresa haya ahorrado tanta electricidad como para iluminar un campo de fútbol durante un partido. Muestra estas estadísticas impactantes a tus compañeros.

4. Los malos hábitos no mueren fácilmente.

Es muy difícil cambiar el comportamiento de alguien con cierta edad, ya que a nuestros cerebros les gusta trabajar en piloto automático. Por lo que si queremos cambiar una conducta, necesitaremos esfuerzo y atención. Proporcionarás herramientas y descubrirás modos de llegar al objetivo.

Por ejemplo, puedes probar a pegar notas post-it a diversas pertenencias, lugares de trabajo, interruptores de la oficina, recordando la acción correcta: “usar regletas de enchufes”, “apagar ordenador”. Hazles sentir que es su deber el comportarse de manera eficiente.

¡Y esto sólo son 4 ideas para convertir cualquier empresa en un lugar más eficiente! Sabemos que empezar puede no ser fácil, pero cada paso cuenta. Si quieres, puedes inspirarte descargando uno de nuestros caso de éxito del sector industrial, el caso de Gamo. Quizá uno de los sectores donde las empresas son más reactivas al cambio y a implementar políticas de eficiencia.


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